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sábado, 7 de junio de 2014

La revolución internet 2.0 sigue su marcha imparable. De PODEMOS a lo desconocido.

Como cualquier revolución tecnológica verdadera, los efectos profundos no son visibles para los contemporáneos. Sí, muchos hablan de ello, tuvimos una burbuja financiera en el año 2000, y volvemos a tener una época dorada con los móviles y tabletas. Pero, ¿quién puede medir el alcance y las consecuencias que esto puede tener? Voy a tratar de poner mi granito de arena.

Obama ganó las elecciones gracias al poder de las redes sociales en internet (que se suelen llamar "redes sociales" a secas, cuando en realidad también existen redes sociales fuera de internet). Más recientemente, la "sorpresa" de PODEMOS en España también tiene mucho que ver con la rapidez con la que se pueden propagar ó contagiar ideas con internet en móviles (porque ya no hace falta tener un ordenador, los smartphones son ordenadores).

Internet en el año 2000 fue en los ordenadores. La burbuja explotó... y ahora desde hace unos años, viene la segunda parte: internet móvil, sin necesidad de ordenador. Esto está permitiendo que se popularice realmente hasta personas que nunca antes habían estado "conectadas" a la red.

La gran novedad cuyos efectos son imprevisibles, es que crece la fuerza de los grupos, minoritarios ó no, y por tanto quizá estemos en las puertas de una nueva era, donde las masas estarían mucho más sujetas a explosiones de sentimientos y pasiones. ¿Alguien se ha planteado la posibilidad de que no se puedan controlar las masas debido a esta velocidad de propagación de ideas, rumores, pasiones?

INTERNET es una revolución infrautilizada. Como he dicho alguna vez, podríamos votar cada día desde nuestro ordenador para que la democracia pertenezca realmente al pueblo. Pero, ¿sería eso bueno? ¿Realmente estamos preparados para que cualquier decisión política sea tomada directamente por el pueblo? No lo creo. Ni sería bueno para gobernar de verdad, ni están preparados los que tienen el poder hoy día para realizar esa transición, porque los gobernantes no son líderes en realidad, sino simples figurantes que van a rebufo de la sociedad. No lideran nada, porque siempre van con retraso. No evitan catástrofes, sino que las gestionan como pueden. No dicen verdades sino que disfrazan mentiras.

En el mundo árabe y en otros países como China, internet está mucho más regulado, fiel reflejo de la menor libertad que existe en esos países. Pero aún así, está teniendo su influencia.

Pienso que el caso de PODEMOS no es aislado, y cada vez irá a más. La demagogia crecerá, y espero equivocarme, pero el embrutecimiento de las masas traerá más barbarie en la medida en que se crezcan y se lo crean. La demagogia de la política corre el riesgo de descontrolarse por culpa de internet. Ya veremos.

Lo que tengo claro es que este barco no lo controla nadie. Internet es una revolución que sigue su curso, con consecuencias inimaginables. Todo el sistema se pone en duda. ¿Para qué queremos Universidades si podemos asistir a clases por internet? Podemos tenerlas grabadas y verlas cuantas veces queramos. No hacen falta 1000 profesores en 100 Universidades por toda España. Bastaría un puñado de profesores (los mejores) en una sóla Universidad online. (Estoy exagerando a drede).

El dinero, la moneda se inventó para facilitar las transacciones, y aportó mucha eficiencia respecto al trueque anterior, donde era difícil encontrar dos personas con necesidades y capacidades complementarias. Hoy día, cada vez vemos más en internet la facilidad de conectar personas con necesidades y disponibilidades complementarias. Crece el trueque, y eso reduce el poder del Estado, que intenta mantenerlo (lógicamente). Incluso sin trueque, pagando con dinero, el Estado pierde control. ¿Acaso se pagan impuestos por la compra-venta de segundamano entre particulares? ¿Cobra algo el Estado por cada servicio de taxi del popular servicio BlaBlaCar? Es cuestión de tiempo para que metan la mano ahí, si sigue creciendo. Pero aparecerán nuevas cosas.

Apenas estamos viendo el inicio de las consecuencias que trae la velocidad y alcance de la propagación del conocimiento que permite internet. Para bien, y para mal. Para bien, porque cualquier descubrimiento ó idea buena se propaga muchísimo más rápido que en cualquier otra época de la humanidad. Para mal, porque cualquier brote de pasiones se puede descontrolar igual de rápido. El control de masas siempre ha sido un problema para los gobernantes. ¿Son conscientes del problema que se les echa encima?

Mucho se podría decir del tema. Apenas he rozado algunas ideas, y seguro que hay gente que ha pensado y escrito mucho más sobre el tema. Personalmente no necesito leer a fondo sobre el tema, porque de todas formas, sé que el futuro es incierto e imprevisible. La idea central que quería transmitir es que estamos en pleno proceso de cambio importante, y que debemos prepararnos para cambios fuertes en los próximos años/decenios. Para bien ó para mal, eso no lo puedo decir, porque como todo gran invento, se puede usar para hacer el bien ó para hacer el mal.

Si internet trae una nueva ola de impulso positivo, nos beneficiaremos todos. (No hace falta que se prepare para eso: déjese llevar). Pero si la cosa se desmadra, el momento para prepararse y protegerse es ahora. Vienen curvas: abróchese el cinturón, eso nunca está de más, le protege en caso de accidente y no le impide disfrutar del viaje si todo va bien y es agradable.


Este artículo ha sido publicado por Niko Garnier,
en el blog www.global-trader.net

lunes, 2 de junio de 2014

RENTA BÁSICA UNIVERSAL. El problema no es técnico (cómo financiarla) sino filosófico (¿es bueno?)

Veo que se está hablando mucho de esta posibilidad (que no es nueva ni mucho menos), y como siempre, veo muchos argumentos técnico-científicos (números), pero pocos filosóficos, que para mi gusto, son siempre más importantes. La Escuela Austríaca tiene mucho de filosofía, y eso me gusta.

Para esta escuela -que siguen muchos value investors como Paramés, aunque más por cuestiones prácticas (análisis del ciclo de liquidez) que por cuestiones filosóficas- la Renta Básica Universal (RBU) es una barbaridad, porque es una variante de ese modelo de sociedad SUBVENCIONADA que tanto critican (por ineficiente y autodestructiva a largo plazo).


Sin embargo, las tesis catastrofistas de esta escuela no se han cumplido durante el s.XX, porque la economía y la sociedad (como la vida) son demasiado complejas como para que quepan en un modelo. En mi opinión, el principal factor que echa por tierra todos los modelos, es un factor incontrolable y difícil de medir: el progreso tecnológico. Las ganancias de productividad han superado con creces cualquier otro efecto negativo: envejecimiento de la población, paro, reducción de horas de trabajo (en Francia por ejemplo), etc.

La RBU sería una nueva forma de economía subvencionada. Personalmente no me desagrada la idea. Me parece propia de una sociedad civilizada avanzada. El problema es que no veo que España (ni Europa ni EEUU) esté todavía a ese nivel de desarrollo y civilización. Eso es lo que realmente me preocupa, y lo que me hace ser pesimista. No veo un avance paralelo en la "calidad humana", tanto emcional como intelectual.

La idea de una RBU me parece incluso lógica para simplificar. Se reducirían prestaciones de desempleo, y al NO SER SUSTITUTIVA sino complementaria a una renta del trabajo, no se producirían los efectos perversos actuales en los que algunas personas prefieren estar en paro antes que trabajar, ó se toman un "período de descanso". La prestación por desempleo es considerada hoy día como "una renta" y no como un "subsidio ó ayuda".

Esa RBU podría tener el efecto de bajar los sueldos, al menos un parte de ellos, lo cual sería bueno para las empresas y la competitividad, siempre que los impuestos necesarios para compensar no sean superiores...

La RBU también sería más JUSTA, porque todo el mundo tendría derecho a ella, simplemente por ser español. No podría haber fraude en este sentido, y eso es importante para un país como España.
El verdadero problema para mí, es filosófico. ¿Cómo reaccionaría el ser humano si tiene "garantizada" la supervivencia? Según la escuela austríaca, sería catastrófico. Dicha Escuela se basa en el comportamiento REAL (y no idealizado) del ser humano, que en muchos aspectos se topa con la Psicología humana.

¿Qué tendemos a hacer cuando no necesitamos esforzarnos? No hablo ya de inmigrantes acostumbrados a vivir con muy poco, para quienes una RBU sería como ganar la lotería, sino de personas que han nacido ya en las sociedades de consumo occidentales.

Hay una realidad humana, física, psicológica, que es la que realmente deberíamos estar analizando, y sobre la que se debería debatir a fondo, para plantear esa RBU. Técnicamente es financiable: es cuestión de reorganizar las prestaciones del Estado. En mi opinión el problema es más profundo.

Soy idealista, y por eso me atrae mucho la idea de una RBU, ya que sería una forma extraordinaria de igualar ó nivelar las oportunidades de partida para todas las personas. Pero habría que pensar muy bien cómo mantener la PRESIÓN vital imprescindible para no caer en la desidia y el aletargamiento propios de las sociedades del bienestar. Un debate abierto y sin resolver en todas las civilizaciones que a lo largo de la historia han ido consiguiendo un elevado nivel de confort...

Este artículo ha sido publicado por Niko Garnier,
en el blog www.global-trader.net