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martes, 16 de abril de 2013

DENUNCIAS CONTRA CNMV y BANCO DE ESPAÑA POR LAS PREFERENTES: La Responsabilidad es el concepto clave para que funcione una sociedad

Ya lo dijo Erich Fromm: la libertad implica responsabilidad. No podemos hacer un buen uso de esa libertad si no somos responsables, y eso implica ser adultos en el sentido psicológico de la palabra. El origen de los problemas actuales de la sociedad actual no es nada nuevo, pero sí hay elementos característicos actuales, quizá como compensación de épocas anteriores que se movían en el extremo opuesto, haciendo buena esa “ley del péndulo” que no es ninguna ley pero sin duda tiene algo de verdad. En la época actual donde se pone mucho más acento en los derechos frente a las obligaciones, era inevitable que llegáramos a una situación de colapso, y es posible que aún no hayamos visto nada…

Hace años alguien me dijo que la sociedad americana es una sociedad de niños grandes. Desde entonces he podido comprobarlo en numerosas ocasiones. Y como ocurre con todo, Europa (y el resto del mundo) va detrás, y reproduce los mismos patrones, ya sea en los modelos de TV basura ó en la creciente obesidad por poner dos ejemplos. ¿Cuántos adultos de 30-40 años y más, conoce a su alrededor que juegan a la video consola como si fueran niños? Me refiero a los que están obsesionados con ello, porque tampoco quiero ser extremista. Estoy hablando de ideas generales, no digo que sea malo jugar con 40 años, todo depende de la actitud general, la frecuencia, la obsesión etc.

Las denuncias que se están presentando con organismos tan respetables y prestigiosos como la CNMV y el Banco de España (por el tema de las Preferentes) me parece una magnífica noticia. Esas denuncias están incluso personalizadas contras sus dirigentes en esa época: sería extraordinario que tuviera CONSECUENCIAS, porque no hay libertad sin responsabilidad, y no hay responsabilidad sin consecuencias. Son conceptos que cualquier psicólogo maneja habitualmente. Y no hablo de consecuencias políticas ó sencillas como una dimisión. Hablo de “pagar por ello con todas las consecuencias”. Económicamente, socialmente, profesionalmente.
Vivimos en una sociedad que elude responsabilidades:
  1. Los políticos toman decisiones sin consecuencia alguna sobre su futuro (y no hablo de la corrupción sino de decisiones de gobierno rutinarias y no rutinarias). Eso es un problema intrínseco de la democracia, porque los políticos son asalariados que administran el bien común, y eso no es lo mismo que administrar los bienes propios.
  2. Los directivos de empresas administran también unos recursos que no les pertenecen: he hablado alguna vez de ello, porque es un tema crucial. César Alierta por ejemplo, que dirige Telefónica, apenas tiene un 0,001% del capital. La mayoría de las empresas que cotizan en bolsa tienen el capital disperso: los Consejeros Delegados “convencen” en las juntas a sus accionistas de hacer ésto ó lo otro. Hoy día los accionistas no tienen el control de sus empresas, porque el capitalismo se ha democratizado. Y como me gusta decir siempre “los extremos se tocan” (es una de mis frases filosóficas de cosecha propia): lo que es de todos, en realidad es como si no fuera de nadie.
  3. Los padres no quieren educar a sus hijos porque no tienen tiempo. Ese rol recae de forma creciente en la escuela, y lo que es peor, en la TV.
  4. Los medios tienen un único objetivo: tener audiencia, porque eso les da dinero. Casi cualquier programa de los que hoy día son “normales”, sería un escándalo en la TV de hace 20 años. Los medios tampoco asumen consecuencias de la degradación y poco respeto que muestran a la dignidad humana. De eso ni se habla. Y lo que es peor: lo disfrazan como “algo bueno”. El ejemplo del Gran Hermano me vale: seguramente me estoy ganando algún enemigo, pero lo digo porque estoy convencido. Ese programa no hace ningún bien al género humano, a la sociedad que pretende progresar no sólo materialmente sino también humanamente. Es un tema largo y polémico.
Sería un tema largo y complejo, porque entramos ahora en la conexión con otro concepto polémico y delicado: el concepto de CULPA. La mayoría de los debates y discusiones tienen que ver con ésto: la izquierda acusa a la derecha y viceversa. ¿De quién es culpa la crisis actual? ¿Banqueros, políticos etc? Mi opinión es que la culpa es colectiva, aunque en distintos grados. En una sociedad libre donde a nadie se le puso una pistola en la cabeza para comprar casa, la responsabilidad de la burbuja inmobiliaria en España sólo puede ser colectiva. La psicología de masas entra en acción. Pero una cosa está clara: en una sociedad libre donde los adultos tienen capacidad de obrar, cada uno debe asumir las consecuencias de sus decisiones. Puede llegar a ser muy duro, y eso no quita que seamos solidarios y recibamos ayuda. Pero hoy día parece que eso a veces se olvida: asumir consecuencias es obrar con responsabilidad.


En resumen, el gran desafío del s.XXI es avanzar en la responsabilidad. Soy pesimista por naturaleza así que no me hago grandes ilusiones. Pero al menos me permito aportar mi granito de arena al debate público a raíz de las denuncias a la CNMV y el Banco de España por el escándalo de las preferentes. Ojalá haya más denuncias de este tipo, y los gobernantes (políticos y económicos) comprendan que deben actuar con responsabilidad porque tanto a corto como a LARGO plazo tendrán que responder por sus actos.

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