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martes, 30 de abril de 2013

LA ÉTICA DEL VALUE INVESTING: Invertir y Especular. Ideas clave para un mini ensayo.

El lema de mi blog es “Pensamiento crítico” y quiero ejercer de abogado del diablo en dos puntos clave: Invertir vs Especular, y dentro de la Inversión, el “Value Investing” concretamente. Termino exponiendo mi opinión sobre lo que realmente significa Invertir y crear Valor Añadido. Un mini-ensayo sobre la ética y moral del capitalismo y la “noble actividad de invertir“…

Introducción

La gente considera que el especulador es malo mientras que el inversor es bueno. Asocian la especulación al corto plazo, a una actividad poco ética donde se hace dinero rápido y fácil, mientras que la inversión es una actividad digna y respetable, practicada por ‘gentlemen’ cultos y refinados. No puedo estar más en contra de semejante caricatura.

En ambos casos estamos hablando de lo mismo: vender más caro. En ambos casos jugamos a ser más listo que los demás. Los “value” lo dicen claro: compro a un precio que esté al menos un 40% por debajo de lo que considero su valor real. La clave es no haberse equivocado en el cálculo de ese valor, y esperar que a medio y largo plazo, el mercado (ó alguien) sea capaz de reconocer ese valor. Pero la diferencia entre uno y otro es  aparente, la esencia es la misma: vender más caro de lo que se compra, cada uno intenta alcanzar ese objetivo con sus ideas y su sistema.

Considero que la separación entre los términos ESPECULACIÓN e INVERSIÓN es puramente ficticia, mental. En ambos casos queremos ganar dinero sin crear valor añadido. Esa es la definición del especulador, ya sea con horizonte corto plazo ó largo plazo, que es la separación que realmente deberíamos hacer. El INVERSOR es un especulador de largo plazo. Mientras que el especulador ansía hacer beneficios rápidamente, a corto plazo, lo cual está demostrado que es un error.
En el caso del especulador, todos tenemos claro que la actividad no es precisamente altruista, y ni siquiera está bien vista.

¿Por qué el INVERSOR goza de mejor reputación?
  1. Quizá porque sus herramientas son más sofisticadas y más “científicas”.
  2. Quizá porque al ser a medio y largo plazo, los resultados son menos impactantes, mientras que siempre hay algún especulador que pega un pelotazo a corto plazo, transmitiendo una falsa imagen y haciendo que mucha gente piense:
    a- 
    que todos los especuladores “se forran” igual (una conclusión precipitada, sin ninguna base)
    b- 
    que ese mismo especulador (y todos los demás), seguirá ganando igual (y no perderá casi nunca), es decir, que ese pelotazo es algo habitual en el mundillo (cuando es justo lo contrario).
La realidad es que unas veces gana uno, y otras veces gana otro. La tasa de mortalidad entre especuladores es mucho mayor que entre inversores, pero eso es un secreto que brókers y bancos no quieren divulgar, y que particulares no querrían escuchar de todas formas.

1- El RENDIMIENTO: la diferencia entre especulador e inversor es un MITO

En realidad, estamos reconociendo implícitamente que la diferencia entre invertir y especular está en el rendimiento obtenido: los beneficios rápidos y fáciles del especulador son reprobables, mientras que los beneficios suaves y lentos del inversor son una recompensa merecida por su trabajo, su esfuerzo y su valía. El problema es que si miramos los rendimientos anuales obtenidos al cabo de varios años, los “inversores” pueden y de hecho suelen obtener más rendimiento que los especuladores (en líneas generales). Se da la paradoja de que los inversores “conservadores” son los que más rendimiento obtienen a largo plazo. Warren Buffet es para muchos el mejor inversor de todos los tiempos, y su rendimiento anual medio está en torno al 20% (con mucha volatilidad entre unos años y otros). Su máxima es: “No cometer grandes errores“. Curioso, ¿no? Pero tiene su lógica: para ganar, lo primero es no perder. Hay que concentrarse en conservar su capital como primer objetivo, y por eso siendo “conservador” se consigue también ser “especulador” en el sentido de ser de los mejores en rentabilidad.

Lo que está mal visto es el enriquecimiento rápido y fácil. Pues bien, ¿qué pasaría si resulta que son los inversores los que más ganan? O planteado de otra manera, ¿cuál es el rendimiento máximo anual permitido para que sea ético? Los grandes inversores Value (ó Macro) como Buffet ó Soros han obtenido rendimientos medios anuales del 20-25% durante largos períodos de tiempo (30 años o más).
En mi opinión, invertir y especular es lo mismo. Un inversor que obtiene un 70% de rentabilidad en un año, ¿no es en realidad un especulador agresivo? Otros años perderá, y se compensará en parte, vale. Pero eso mismo ocurre con el especulador.

Imaginemos que un inversor compra acciones de un grupo de empresas que al cabo de 10 años se han multiplicado por 300 (¿Microsoft?). Un pelotazo brutal. Invierte 1000€ y recupera 300.000€. Si nos centramos sólo en los resultados (sin mirar cómo se han obtenido), parece que estamos ante un tiburón financiero que ha pegado un pelotazo. Lo tildaríamos de especulador.
Ahora al revés, cojamos un especulador que al cabo de 5 años ha perdido un 80% de su inversión. Quizá haya hecho una media de 100 operaciones al mes, pero de poco le han servido. Su actividad es igual de criticable éticamente, pero como ha perdido, nadie se va a fijar en él, ni lo van a criticar (puesto que las críticas muchas veces esconden simple envidia).

Socialmente se suele asociar la especulación a ser muy activo, y la inversión a tomar posiciones tranquilamente, a largo plazo, lo cual es razonable. Donde la confusión es total es en suponer que los especuladores ganan más que los inversores. De hecho las estadísticas demuestran lo contrario; los especuladores a medio plazo pierden dinero (la mayoría), suba ó baje la bolsa, mientras que los inversores a medio y largo plazo tienen más posibilidades de obtener una rentabilidad, porque al final dependen de si sube ó baja la bolsa. Esa es una de las razones por las que un “Value” tiene mucha mayor esperanza de vida que un chartista especulador de corto plazo: al final sigue el ciclo expansivo natural de la economía, y se dice que “aporta valor” cuando es capaz de batir de forma consistente a los índices de referencia.

Ejemplo reciente de nuestra economía española (que se sigue haciendo en otras partes del mundo):
Durante los años 90 y 2000 en España, cientos de miles de personas han hecho una operación ALTAMENTE ESPECULATIVA, que llamaban “inversión”, aunque sin ser conscientes de ello en la mayoría de los casos (lo cual no les exonera de responsabilidad). Esa operación consiste en comprar una casa con un grado de apalancamiento máximo, que es lo que ocurre cuando uno pone el 5% del valor del piso y el banco le presta el resto.

Valor de la casa: 200.000€
Ahorros:  20.000€
Préstamo del banco: 180.000€.

A los 8 años de comprar el piso, resulta que vale el doble. Si lo vendo por 400.000€, supongamos que lo pagado de hipoteca es parecido a lo que me habría costado vivir de alquiler (lo cual es muy razonable, porque vivir en cualquier parte cuesta dinero), lo importante es que he ganado 200.000€ invirtiendo sólo 20.000, que son los que tenía ahorrados al principio. He multiplicado por 10 mi capital inicial en menos de 10 años (900% de rentabilidad). Un pelotazo.

¿Es eso invertir ó especular? Contiene dos ingredientes básicos que se suelen asociar a la especulación más salvaje:
  1. el apalancamiento: de 1 a 10, puesto que he comprado algo que vale 200.000 teniendo sólo una décima parte de esa cantidad, es decir, muevo 10 veces más dinero del que tengo. Por cada 100€ invertidos, hay 90€ que no son míos, que me han prestado. Ay de mí si los pierdo…
  2. la rentabilidad: multiplico por 10, un 900% de rentabilidad en 8-10 años. Para multiplicar por 10 mi inversión cada 10 años, estamos hablando de una rentabilidad compuesta anual del 26%. (compuesta significa que se reinvierten los beneficios cada año). Es decir, la rentabilidad que obtienen los genios como Buffet y Soros. La diferencia es que Buffet y Soros siguen vivos al cabo de 40 años, mientras que los especuladores inmobiliarios han caído todos como hormigas.

2- El MÉTODO: una forma habitual (y equivocada) de separar Inversor y Especulador. El caso VALUE

El que especula en base al ciclo lunar ó cualquier teoría esotérica tiene menos prestigio (académico al menos) que el que usa modernos modelos matemáticos ó la filosofía Value. En ese sentido se explica el desprestigio de la actividad especulativa frente a la inversora tradicional: parece más serio invertir en una empresa en función de sus ventas, su beneficio, y su estrategia que en base a leyes ó teorías esotéricas sin base científica.

Consideración previa sobre “invertir por fundamentales”.
Oigo muchos razonamientos de tipo fundamental que son absurdos, sesgados y muy parciales, para nada “científicos” ni coherentes, y muchas veces totalmente vacíos, mientras que otros que son menos académicos son muy razonables e incluso más lógicos y potentes. Antes de entrar a criticar la ética del Value propiamente dicha, quería dejar constancia de la manipulación y simpleza con la que muchos hablan de “fundamentales”. En esos casos de debates callejeros sobre tal o cual empresa, la perspectiva fundamental es igual de cutre y vacía que la técnica: comprar acciones de una empresa porque se acaba de instalar en brasil puede ser igual de arbitrario que comprar porque el MACD ha dado “compra”. Y eso lo oigo a diario.

Personalmente insisto mucho en el lado “ARTE” de la inversión-especulación, y no me interesa la economía sin filosofía ni psicología. No hay mayor paradoja que la ciencia sin sentido común. No hay mayor peligro que la ciencia convertida en religión.

La diferencia entre un inversor y un especulador muchas veces se refiere en realidad a la diferencia entre el método que utilizan uno y otro. Inversor sólo debería llamarse aquél que compra un negocio por el negocio en sí mismo, como dijo Warren Buffet. Eso no lo hace casi nadie, y como decía, si al final obtienes un rendimiento brutal, y acabas vendiendo el negocio 100 veces más caro, entonces ¿cómo puedes tener la desfachatez de decir que no eres especulador? No me gustan los lobos disfrazados de cordero.

El MÉTODO VALUE: ética y moral


Una primera crítica: simple pero real

Tanto inversor como especulador intentan obtener rendimiento de su capacidad superior de análisis, entendimiento, comprensión ó juicio. El “Value” es más hábil a la hora de analizar balances y negocios en general, utiliza sus habilidades y conocimientos para comprar eso que los demás venden, porque sabe ó piensa que los demás están equivocados y él tiene razón. ¿Es eso ético? Si piensas que los demás están equivocados, ¿no deberías decírselo? Lo peor es que mucha gente lo dice, pero los demás no escuchan… así es la vida, así somos. Pero está claro que cada uno intenta aprovecharse de los demás: yo compro duros a peseta aprovechándome de la ignorancia de los demás, que venden convencidos de que esa acción vale menos (y/ó asustados).

La vida es así de injusta: eres más inteligente, y te aprovechas de los que lo son menos. No pretendo cambiar la vida. Pero digamos las cosas claras, de frente. La propia esencia del Value es inmoral, aunque quizá no más que otras muchas actividades. Mi objetivo es esperar eventos ó acontecimientos que generen miedo y revuelo para comprar muy por debajo del “valor” real. El hecho de que yo sea más listo y sepa ver ese valor real no me da derecho (filosófica e idealmente, por supuesto) a aprovecharme de los demás. Es un razonamiento discutible, pero no me negaréis que tiene su parte de razón. El margen de seguridad del 40% nos está diciendo que nuestro objetivo es comprar duros a tres pesetas como máximo.

Pongámonos serios: traduciendo las palabras bonitas

Cuando hablan de empresas con altos márgenes y que generan valor añadido, ¿qué significa? Es una forma elegante y disfrazada de decir que son empresas que abusan de su posición dominante. El pricing power ó capacidad de fijación de precios ó las barreras de entrada son otras formas de hablar de negocios que abusan del consumidor. El concepto de “valor añadido para el accionista” es otro eufemismo. Cuando una empresa gana dinero y tiene una elevada rentabilidad significa simplemente que podría vender más barato, pero no tiene necesidad ni obligación de hacerlo. Es lo que le ha pasado a Apple durante años. El “valor añadido” es simplemente “dinero ganado a costa de los compradores”.

Esto es un debate que va mucho más allá del “Value” porque toca la esencia del capitalismo. En una transacción comercial, ¿cuál es el precio JUSTO, aquél donde comprador y vendedor obtienen igual satisfacción y beneficio? Pues en realidad eso no existe, igual que la “justicia” en la vida es una quimera, un ideal. Pero dejando de lado esa utopía, podemos mirar el grado de injusticia: ¿se aprovecha en exceso el vendedor de la ignorancia del comprador? Insisto: es un tema muy largo y polémico. Mi idea central es que no debemos perder de vista que el capitalismo (como la vida y la sociedad) es injusto porque refleja el egoísmo y lucha permanente de la vida. No digo que sea malo, pero tampoco hay que caer en la ingenuidad e ignorancia. Todos los esfuerzos de las empresas se centran en fabricar productos de gran valor añadido PERCIBIDO. Es decir, por oposición a REAL. Vendo caro porque el valor añadido percibido por la gente es muy alto. Ejemplo: APPLE.

Dos casos muy conocidos: el ACTIMEL y los FERRERO ROCHER. Son dos productos de altísimo margen, ó como se dice hoy día, son productos de “gran valor añadido”. Es decir, productos con los que se forran las empresas, puesto que el Valor Añadido se mide (a grandes rasgos) como la diferencia entre el coste y el precio de venta. Un yogur pequeño que contiene miles de millones de cositas pequeñas que son buenas para la salud, que te bebes en dos tragos (te sale a euro el trago), y una avellana envuelta en chocolate que se presenta en papel dorado y donde el precio se fija en función del envoltorio y no del contenido. Por cierto, en EEUU Danone ha tenido que pagar una multa millonaria por publicidad engañosa (haciendo creer que el Actimel es casi una medicina milagrosa). Multa que como siempre, es peccata minuta comparado con el beneficio del producto. Las multas que se imponen por infringir normativas de competencia son cada vez mayores, y sin embargo rara vez tienen efecto alguno en la cotización. ¿Por qué será? Tocamos aquí uno de los puntos débiles del capitalismo, que por supuesto no es un sistema perfecto.

Imaginemos que Danone, por la razón que sea, se hunde en bolsa. Llega un inversor Value, y la compra. Al cabo de 10 años se ha recuperado. ¿Valor añadido para la sociedad? Ninguno, si ese inversor se ha limitado a mantener esos títulos en cartera sin intervenir en la gestión de la sociedad. Sigamos ahondando en temas clave de la filosofía Value.

Uno de los criterios que atraen mucho a los “inversores Value” es la capacidad de fijar y controlar los precios (embellecido con el término “pricing power“), y de mantener potentes barreras de entrada (otra forma bonita de decir que se reparten el pastel entre unos pocos). Una empresa que cumple eso y que está barata, es una candidata a entrar en la cartera. Como me dijo un buen amigo abogado que trabaja en una enorme multinacional, esos comportamientos suelen ser clasificados como infracciones a la normativa de competencia. Resulta que nuestros amigos los angelitos “value”  invierten en empresas que se aprovechan de una posición dominante, y que podría estar lindando con la legalidad. Pero al margen de que sea legal ó no, me centro aquí en la ética: un Value está encantado de comprar acciones de una empresa que es un monopolio de facto (u oligopolio), una empresa que difícilmente podrá tener competidores, y que por lo tanto tendrá siempre mucha más libertad para fijar un precio que tenderá a ser el “precio máximo que pueda pagar el comprador“. Ya no es que eso sea ó no sea ético, es que va en contra de los propios principios del capitalismo donde la libertad y la competencia son principios sagrados sobre los que se vertebra el bienestar de una sociedad. ¿Os dáis cuenta de la gran paradoja? Los Value Investor suelen ser grandes defensores del liberalismo. Los gestores de Bestinver por ejemplo, son seguidores de la escuela austríaca. Quieren que funcione la libertad y el no intervencionismo como pilares de la sociedad, pero luego están encantados de poder comprar acciones de una empresa que opera en un mercado donde la competencia es muy complicada.
La polémica está servida.

3- Punto clave final: mi definición del término INVERSIÓN

Vayamos aún más lejos: sólo puede considerarse inversor aquél que invierte en un negocio que empieza de cero, ó que se amplía. El que se limita a comprar acciones (que otro vende) en un negocio que ya está montado y funcionando, un negocio que ya existe, y con más razón si da beneficios, entonces es simplemente un especulador. Invertir es generar Valor para la sociedad en general, pero generar valor DE VERDAD, no en términos de economista, es decir, realizar una actividad en el mundo real, que no se venía realizando antes. Un “value” que compra acciones de una empresa y las vende dos años después un 60% más caro, no ha generado ningún valor añadido para la sociedad, simplemente ha ganado dinero comprando un negocio en un momento deprimido, haciendo uso de su capacidad superior de analizar y comprender un negocio. Ha comprado duros a peseta, y ha tenido la paciencia de que ese negocio dé sus frutos.

Salvo que el Value intervenga directamente en la gestión del negocio, cambie los procedimientos ó invierta en nuevas fábricas ó en comprar más máquinas, es decir, salvo que reflote (gracias a su gestión) un negocio que perdía dinero ó lo amplíe, no se puede decir que “aporte valor” a la sociedad. Si se limita a comprar acciones a un precio deprimido y venderlas unos años después por el doble ó el triple, entonces es un simple especulador. Y eso es lo que hacen la mayoría de fondos “value”. Por lo tanto, son tiburones especuladores, igual que los demás.

Esta definición es fundamental, porque echa por tierra todo el supuesto “bien” de la industria inversora, que en realidad es sólo especuladora. Se salvan los fondos de capital riesgo que compran empresas en quiebra, e intervienen en la gestión para sacarla a flote. Ahí sí hay creación de riqueza, y aportan valor añadido a la sociedad (y no sólo a sus bolsillos). Considero esta distinción vital. El inversor que tiene mérito es el que monta una fábrica, incluso una tienda, el que realiza una actividad en el mundo real. No el que compra acciones y las vende más caras. Y cuidado porque no pretendo que esa actividad desaparezca ni quiero “demonizarla”. Sólo quiero ser justo y llamar a las cosas por su nombre, ponerlas en su sitio. 

Recapitulando y reflexión final, la ética en la vida

Yo tengo muy claro, como decía al principio, que un inversor es un especulador disfrazado de bueno. Las dos actividades me parecen carentes de moral. La ética y los principios de la vida en todo caso vendrán por otra parte, como por ejemplo, dependiendo de qué hagas y cómo gastes ese dinero que has ganado (y que globalmente podemos decir que ha perdido otro, aunque eso habría que explicarlo). La ética y la moral en la vida es un TODO que viene determinado por nuestro comportamiento en muchos ámbitos y a lo largo de toda la vida. No debemos, y no pretendo juzgar a nadie, porque todos tenemos partes buenas y partes malas, por lo que siempre es muy peligroso sacar conclusiones a partir de nuestra observación parcial de la realidad. En este tema concreto, considero que la forma de gastar el dinero es igual ó más importante que la forma de ganarlo (siempre que sea legal). Es otro tema delicado, pero ahí queda la idea.

Este artículo es largo, pero a pesar de eso no es ni mucho menos exhaustivo. Trato puntos polémicos y para defenderlos debería extenderme más. Mi objetivo era solamente provocar una reflexión y poner sobre la mesa aspectos que tienen una gran parte de verdad, aunque son discutibles.

  1. Un inversor es un especulador de largo plazo (si se quiere).
  2. Ambos intentan ganar dinero sin crear valor añadido, simplemente vendiendo más caro.
  3. La tasa de mortalidad entre especuladores es mucho mayor que entre inversores (y curiosamente los “malos” son los especuladores). Dicho de otra manera: la esperanza de vida de un inversor (largo plazo, operaciones tranquilas) es mucho mayor que la de un especulador.
  4. Un Value Investor no crea valor porque no se crean empresas ni negocios nuevos, sino que se explotan los que ya existen.
  5. Un Value Investor se aprovecha de la ignorancia de los demás, al estilo del timo de la estampita, comprando a precio de saldo lo que en realidad vale mucho más (pero los demás no lo saben).
  6. Un Value Investor está encantado de comprar acciones de una empresa que disfruta de posición dominante, barreras de entrada, y pricing power (capacidad de fijación de precios).
  7. A largo plazo un inversor obtiene un rendimiento mucho más sólido y consistente que los especuladores, que caen en desgracia tan rápido como han subido.
  8. Si medimos la moralidad ó inmoralidad de un beneficio en función de su cuantía, entonces los inversores son más inmorales que los especuladores, aunque la gente se fija en los casos de corto plazo donde siempre se encuentra a alguien que ha pegado un pelotazo espectacular.
  9. Si medimos la ética de un inversor en función de su estilo de vida y de cómo gasta su dinero, entonces es muy variable, pero ya sean especuladores ó inversores, los que tienen éxito de forma duradera, normalmente son humildes y discretos, no hacen ostentación de su riqueza (Buffet seguía con su mismo coche viejo durante años, Soros en su mismo piso pequeño etc).

domingo, 21 de abril de 2013

LA INCERTIDUMBRE CHINA: Crecimiento, burbuja inmobiliaria y comunismo

En línea con el enfoque de mi blog, bolsa y filosofía, quiero ofrecer mi visión del tema China, mucho más conceptual que “científica” ó basada en números, pero no por ello menos importante, en mi opinión. Sin ánimo de hacer un análisis exhaustivo ni mucho menos, quiero lanzar algunas reflexiones que no suelo escuchar por ahí.

Comunismo y mentira
Si la mentira y la manipulación de la verdad es consustancial al género humano, lo es todavía más en sistemas comunistas, como hemos visto en todos los países que han tenido la mala suerte de sucumbir a esa ideología tan destructiva, desde la URSS hasta Corea del Norte, pasando por Cuba ó centro Europa. La razón es eso que usamos para justificar y llegar donde nuestro corazón nos quiere llevar, y por eso algún filósofo dijo que la razón es esclava de nuestras pasiones.  Yo lo llamo el “servilismo de la razón“, y éste alcanza cotas superiores en países donde no hay libertad y sí censura, opresión y control de las masas.

La URSS mintió sobre todo: riqueza, desarrollo, e incluso número de habitantes. ¿Por qué se da por bueno que China tiene 1.300 millones de habitantes? Igual son muchos menos. ¿Por qué se les respeta y toma en serio? Pues porque le interesa a Occidente, simplemente. Poderoso caballero es Don Dinero. A otros comunistas no se les da tanto juego: cuba, corea etc, porque no tienen tanto peso en la eco mundial.

La moda: el riesgo de llegar el último
Me preocupa que China esté tanto de moda. Todo el planeta está ya enterado de que son una potencia, que van a liderar el mundo, que crecen a tasas elevadísimas, etc. En Europa quizá Francia sea el eslabón débil (como vengo diciendo desde hace tiempo); quizá China sea una verdadera bomba de relojería mundial.

China está de moda. Podemos hablar de euforia mundial respecto al “efecto China”. Afortunadamente el índice Hang Seng no está desbocado al alza, y eso me tranquiliza en parte. China lleva ya mucho tiempo estando de moda, y quizá siga estándolo porque responde a una realidad, que por otra parte no discuto. Que sean 1.300 millones de habitantes ó 900, tampoco cambia gran cosa: sigue siendo un país llamado a liderar el mundo ó estar en el top 5 sin duda.

El problema del ritmo de crecimiento
¿Cuánto tiempo puede mantener un país un ritmo de crecimiento del 8% anual (suponiendo que sea real)? Lo que importa en economía son las derivadas segundas: crecer menos es una mala noticia para los mercados, igual que reducir el ritmo de caída es bueno para las bolsas (como principio general). Bajo este punto de vista, hay más riesgos que oportunidades provenientes de China, porque a poco que echen el freno, será interpretado negativamente por los mercados. Crecer al 6% sigue siendo magnífico, pero si vienes del 8%, no lo es tanto. Así funcionamos. Por eso en España la sensación de crisis es tan aguda, a pesar de que seguimos viviendo mucho mejor que hace 25 años en España.

Intervencionismo del Estado: asignación de recursos y despilfarro en un país comunista.
Nos quejamos del intervencionismo del Estado y de la burocracia en España y otros países europeos. Pues que será en China, son dirigistas, planes quinquenales, ¡ Son Comunistas ! A la vieja usanza. Nos quejamos de corrupción, manipulación de masas, deformación de la verdad en nuestras democracias: allí eso forma parte esencial del sistema.

Echamos la culpa al Estado español de la mala asignación de recursos y despilfarro. Imagínense en China donde el Estado mete mano en todo. Insisto: no quiero entrar en números y demostraciones económicas porque me vale con el razonamiento. De todas formas el futuro es incierto y desconocido, pero me parece importante conocer estas ideas para comprender de dónde pueden venir los riesgos.
No he entrado en detalle de la burbuja inmobiliaria China, y por supuesto un dato no demuestra nada, ni se pueden sacar conclusiones generales a partir de un ejemplo. Pero ahí queda: la ciudad fantasma de Kangbashi se construyó para 1 millón de personas en 5 años, al igual que en otros casos, debido a explotaciones de carbón ó gas; tan sólo alberga 30.000, porque los inmigrantes han preferido instalarse en otras ciudades más antiguas y más baratas en la región. Link a reportaje del Dailymail con muchas fotos. Aunque la ciudad fantasma más grande de China es Ordos, que ha supuesto 120.000 millones de euros tirados a la basura: aquí un link sobre un reportaje de la BBC.


Os dejo un link interesante con fotos vía satélite de otras ciudades fantasma en China y datos más concretos sobre la burbuja inmobiliaria China que desde 2010 parece estar bajo control “gracias” a la intervención del Estado subiendo los tipos de interés e incrementando las reservas obligatorias a la banca. Es curioso que el mecanismo de la burbuja es parecido al caso español: las autoridades locales ganan dinero con la venta de terrenos para construir, empujando así a los bancos a dar créditos atractivos a los promotores, mientras que los particulares prefieren invertir en ladrillo antes que en una bolsa inestable, a menudo pagando en efectivo.


sábado, 20 de abril de 2013

El peligro del joven líder supremo de Corea del Norte: jugando con fuego

Hace unos meses publiqué un artículo sobre la energía nuclear y la primitiva, un curso básico de probabilidad, donde jugaba con conceptos (como me gusta hacer) hablando de algo muy serio en realidad. Ahora la amenaza de Corea del Norte vuelve a poner el tema nuclear en primera plana. Es quizá uno de los mayores precipicios a los que se enfrenta la humanidad. Tiendo a ser un poco pesimista, pero en este caso pienso que soy más objetivo. Es cuestión de probabilidad, o sea de tiempo. ¿Quizá cientos, miles de años?

La principal novedad con el líder nor-coreano es su edad: estamos ante el jefe de Estado más joven del planeta, 30 años recién cumplidos (habría nacido el 8 de enero de 1983).

Como siempre digo, la psicología es un tema central. Para esa joven ciencia, la adolescencia es la edad en la que se forja la personalidad. Nos posicionamos respecto al resto, nos afirmamos muchas veces oponiéndonos a los demás, buscando incluso la confrontación. La construcción de un individuo adulto es un proceso muchas veces tormentoso, una época complicada. Con 30 años ese proceso ya debe haber concluído, aunque en nuestras sociedades occidentales cada vez se retrasa más. ¿Qué ocurre si Kim Jong-Un es un adolescente tardío? Quizá sea una reflexión superficial considerando el entorno en que se ha criado… ó quizá no. Desde luego juventud tiene.

Hace tiempo leí un estudio que no he podido volver a encontrar, aunque sus conclusiones me parecen muy válidas. Hablaba de una correlación entre las principales revoluciones en la historia de la humanidad y las explosiones demográficas. La idea es que existe una relación entre las revueltas y la existencia de un porcentaje alto de jóvenes en la sociedad. Una pirámide con una base ancha es foco de revueltas. Pasó con mayo del 68 (baby-boom posterior a la II GM), y con las revueltas árabes es muy posible que haya ocurrido algo parecido. Lo que provoca revueltas no es el levantamiento contra injusticias, sino el idealismo y utopía de la juventud. Sin jóvenes parece difícil que haya revueltas, aunque las injusticias siempre están ahí.

¿Qué pasa si nadie controla el “fervor de la juventud” en el “líder supremo” de Corea del Norte? Me dan escalofríos de pensar que esos “locos” puedan cometer locuras, que es lo propio de los locos. De hecho, en realidad me pregunto cómo es posible que no haya pasado nunca algo más grave. ¿Cómo es que ninguno de los dirigentes iluminados que pululan por todo el planeta ha llegado a lanzar ninguna bomba atómica? Los locos hacen locuras. Parece que incluso los locos tienen conciencia de la vida humana y saben dónde está el límite… ¿ó no? En la época de la URSS la tensión fue máxima, pero no pasó nada. Irán, Corea del Norte y no sé si alguno más, son candidatos a esa locura.


Es una posibilidad que siempre está ahí. Tener fe ciega en la responsabilidad última del ser humano es no ser realista. Matemáticamente, es cuestión de tiempo. Menos mal que la vida no son sólo matemáticas. Deseo estar totalmente equivocado, pero no creo que estar confiado sea tampoco correcto. El riesgo está ahí.

JP MORGAN: Sobre banqueros y políticos, el concepto de culpa, racionalidad y emociones, paradojas, política y religión

Hay varias cosas que me chirrían en esta noticia que tuvo bastante eco en twitter el viernes, donde JP Morgan culpa a la clase política de la falta de inversión extranjera en España.

En primer lugar, tiene guasa que sea un BANQUERO el que se permita culpar a la clase política. ¿Corrupción en la política? En las finanzas seguramente hay todavía más, aunque quizá es más difícil de encontrar, denunciar y demostrar. Pero vamos, la información privilegiada y los tiburones pululan mucho más donde más dinero hay. Que sea precisamente JP Morgan la que se atreve a hacer esa denuncia es cuanto menos paradójico. Lo sorprendente es que los medios se hagan eco (quizá no tanto si recordamos que también son empresas cuyo objetivo es ganar dinero y eso depende de la notoriedad y de sus lectores). Ni la banca me parece tener crédito, prestigio y reputación para prestarles atención, ni los medios me parecen tampoco fiables, salvo que hayan demostrado lo contrario, lo cual no es fácil. Aquí todos tienen (ó tenemos, seamos francos) intereses, y el problema más apremiante en todo caso es cuando surgen conflictos de intereses, y en la banca y las finanzas es donde primero debemos mirar.

Congress of Deputies of Spain (Photo credit: Wikipedia)

Por otra parte, entramos en el interesante concepto de CULPA. ¿De quién es culpa la burbuja inmobiliaria? Es un tema que daría para mucho, quizá un capítulo entero en ese libro de Filosofía (ó simplemente reflexiones) que tengo en mente. Es un concepto con grandes conexiones con la religión, la historia, el pensamiento, la filosofía. No estoy de acuerdo con esa simplificación de decir que los políticos tienen la culpa. Sin duda tienen parte de culpa, y un porcentaje no despreciable. Pero no olvidemos que en democracia, los políticos reflejan lo que quiere el pueblo, ¿no? Sí, ya lo sé, el PP no está haciendo nada de lo que “prometió”, lo cual plantea un problema todavía mayor sobre la democracia. ¿Está haciendo lo que debe hacer para salvar al Estado? ¿Habría ganado las elecciones de otra manera? ¿Estaríamos peor de no haber tomado medidas de recorte? Un tema largo y polémico que no es el objeto de este artículo.

No pretendo defender a los políticos, pero ya sabéis que este blog se titula “Pensamiento Crítico” entre otras cosas porque me gusta hacer de abogado del diablo. Los políticos me parecen simplemente seres abducidos por una ideología que bloquea su racionalidad y su independencia de criterio, sea cual sea esa ideología. La frialdad, frivolidad y ausencia total de rigor, no sólo científico sino simplemente rigor dialético y racional, con la que tratan casi cualquier tema, debería descreditarlos completamente. Sin embargo, en una de esas enormes paradojas de nuestra sociedad, son ellos los que tienen casi siempre la palabra y los que más salen en los medios. Sinceramente, me interesa CERO lo que tenga que decir un político porque para mí tienen un crédito CERO. Cualquier persona con ese rigor nulo y a la vez demagogia total, perdería todos sus amigos (y esas mismas dudas sobre la independencia y objetividad de criterio tengo sobre los banqueros). En política no importa lo que digas, importa tu pertenencia al grupo, tu seguimiento de dogmas e ideales (por absurdos y poco razonados que sean).


La política no es cuestión de lógica y racionalidad, sino de sentimiento y pasiones, de exaltación y enaltecimiento. Es paradójico que la “era de la razón” (ó eso se supone), sea también la “era de las masas apasionadas“. Quizá no hemos cambiado tanto como se cree. El ser humano sigue teniendo mucho campo de mejora por delante, quizá no tanto como sociedad ó civilización, sino como persona… algo que para las religiones (y filosofías ó pseudo-religiones) no es nada nuevo: viene siendo su campo de batalla desde hace siglos. Política y religión (en sentido amplio) se oponen frontalmente en el camino propuesto para mejorar el mundo: la política postula que “el sistema” es culpable y responsable (de lo bueno y de lo malo), mientras que la religión se centra en el individuo como materia prima de cualquier sociedad cuya mejora y crecimiento espiritual traerá una mejora profunda y duradera de la vida en la tierra.

martes, 16 de abril de 2013

DENUNCIAS CONTRA CNMV y BANCO DE ESPAÑA POR LAS PREFERENTES: La Responsabilidad es el concepto clave para que funcione una sociedad

Ya lo dijo Erich Fromm: la libertad implica responsabilidad. No podemos hacer un buen uso de esa libertad si no somos responsables, y eso implica ser adultos en el sentido psicológico de la palabra. El origen de los problemas actuales de la sociedad actual no es nada nuevo, pero sí hay elementos característicos actuales, quizá como compensación de épocas anteriores que se movían en el extremo opuesto, haciendo buena esa “ley del péndulo” que no es ninguna ley pero sin duda tiene algo de verdad. En la época actual donde se pone mucho más acento en los derechos frente a las obligaciones, era inevitable que llegáramos a una situación de colapso, y es posible que aún no hayamos visto nada…

Hace años alguien me dijo que la sociedad americana es una sociedad de niños grandes. Desde entonces he podido comprobarlo en numerosas ocasiones. Y como ocurre con todo, Europa (y el resto del mundo) va detrás, y reproduce los mismos patrones, ya sea en los modelos de TV basura ó en la creciente obesidad por poner dos ejemplos. ¿Cuántos adultos de 30-40 años y más, conoce a su alrededor que juegan a la video consola como si fueran niños? Me refiero a los que están obsesionados con ello, porque tampoco quiero ser extremista. Estoy hablando de ideas generales, no digo que sea malo jugar con 40 años, todo depende de la actitud general, la frecuencia, la obsesión etc.

Las denuncias que se están presentando con organismos tan respetables y prestigiosos como la CNMV y el Banco de España (por el tema de las Preferentes) me parece una magnífica noticia. Esas denuncias están incluso personalizadas contras sus dirigentes en esa época: sería extraordinario que tuviera CONSECUENCIAS, porque no hay libertad sin responsabilidad, y no hay responsabilidad sin consecuencias. Son conceptos que cualquier psicólogo maneja habitualmente. Y no hablo de consecuencias políticas ó sencillas como una dimisión. Hablo de “pagar por ello con todas las consecuencias”. Económicamente, socialmente, profesionalmente.
Vivimos en una sociedad que elude responsabilidades:
  1. Los políticos toman decisiones sin consecuencia alguna sobre su futuro (y no hablo de la corrupción sino de decisiones de gobierno rutinarias y no rutinarias). Eso es un problema intrínseco de la democracia, porque los políticos son asalariados que administran el bien común, y eso no es lo mismo que administrar los bienes propios.
  2. Los directivos de empresas administran también unos recursos que no les pertenecen: he hablado alguna vez de ello, porque es un tema crucial. César Alierta por ejemplo, que dirige Telefónica, apenas tiene un 0,001% del capital. La mayoría de las empresas que cotizan en bolsa tienen el capital disperso: los Consejeros Delegados “convencen” en las juntas a sus accionistas de hacer ésto ó lo otro. Hoy día los accionistas no tienen el control de sus empresas, porque el capitalismo se ha democratizado. Y como me gusta decir siempre “los extremos se tocan” (es una de mis frases filosóficas de cosecha propia): lo que es de todos, en realidad es como si no fuera de nadie.
  3. Los padres no quieren educar a sus hijos porque no tienen tiempo. Ese rol recae de forma creciente en la escuela, y lo que es peor, en la TV.
  4. Los medios tienen un único objetivo: tener audiencia, porque eso les da dinero. Casi cualquier programa de los que hoy día son “normales”, sería un escándalo en la TV de hace 20 años. Los medios tampoco asumen consecuencias de la degradación y poco respeto que muestran a la dignidad humana. De eso ni se habla. Y lo que es peor: lo disfrazan como “algo bueno”. El ejemplo del Gran Hermano me vale: seguramente me estoy ganando algún enemigo, pero lo digo porque estoy convencido. Ese programa no hace ningún bien al género humano, a la sociedad que pretende progresar no sólo materialmente sino también humanamente. Es un tema largo y polémico.
Sería un tema largo y complejo, porque entramos ahora en la conexión con otro concepto polémico y delicado: el concepto de CULPA. La mayoría de los debates y discusiones tienen que ver con ésto: la izquierda acusa a la derecha y viceversa. ¿De quién es culpa la crisis actual? ¿Banqueros, políticos etc? Mi opinión es que la culpa es colectiva, aunque en distintos grados. En una sociedad libre donde a nadie se le puso una pistola en la cabeza para comprar casa, la responsabilidad de la burbuja inmobiliaria en España sólo puede ser colectiva. La psicología de masas entra en acción. Pero una cosa está clara: en una sociedad libre donde los adultos tienen capacidad de obrar, cada uno debe asumir las consecuencias de sus decisiones. Puede llegar a ser muy duro, y eso no quita que seamos solidarios y recibamos ayuda. Pero hoy día parece que eso a veces se olvida: asumir consecuencias es obrar con responsabilidad.


En resumen, el gran desafío del s.XXI es avanzar en la responsabilidad. Soy pesimista por naturaleza así que no me hago grandes ilusiones. Pero al menos me permito aportar mi granito de arena al debate público a raíz de las denuncias a la CNMV y el Banco de España por el escándalo de las preferentes. Ojalá haya más denuncias de este tipo, y los gobernantes (políticos y económicos) comprendan que deben actuar con responsabilidad porque tanto a corto como a LARGO plazo tendrán que responder por sus actos.

martes, 9 de abril de 2013

BITCOIN MONEDA VIRTUAL: ¿Una revolución ó una estafa? Reflexiones y comparativa entre el Oro, las divisas y los Bitcoins

Gracias a Jose Martínez, que a través de su twitter @JoseAnt47137703 que me ha pasado los dos links siguientes, de personas de referencia con opiniones diferentes sobre el tema de moda (aunque no tanto como parece), los BITCOINS como moneda virtual en explosión.


Estoy de acuerdo con lo que dice JR Rallo sobre la definición estricta de burbuja, y en ese sentido Bitcoin no lo es. Lo que pasa es que la pregunta es mas amplia, y lo que nos interesa saber es si Bitcoin tiene futuro, es algo sólido, ó es un timo ó algo legal pero peligroso.
Lo primero que me llamó mucho la atención es la historia del algoritmo que hace cada vez más difícil la creación de más moneda: eso es un detalle que no me gustó nada, porque pone en manos de oscuros programadores la decisión de crear ó no moneda. Extrapolando lo que decía Buffet respecto a la inversión, “no me meto en nada que no entienda“. Y este algoritmo es un buen ejemplo. A priori me incita a salir corriendo.

El argumento de que es un sistema descentralizado donde ningún Banco Central puede “manipular” la moneda tampoco me convence. ¿Quién controla eso en última instancia? Creo que para generar confianza, que al fin y al cabo de eso se trata, es mejor poder ponerle cara y nombre al organismo encargado. Por mucho que los bancos centrales sean criticables, lo cierto es que siguen siendo instituciones que transmiten un máximo rigor y seriedad. A pesar de los contínuos ataques que reciben desde hace años.

El Oro, el papel-moneda y los Bitcoins
Vamos hacia una creciente desmaterialización del mundo. Tiene su lógica, y sus riesgos, aunque también sus garantías.

En realidad, el papel-moneda actual YA ES VIRTUAL. Son apuntes contables en ordenadores. Lo que usamos como papel es residual respecto a las transacciones informáticas. Por lo tanto, bitcoin y euro son ambos virtuales. La diferencia es la generación de ese dinero y el control.
En este sentido el ORO pertenece a otra categoría. Su carácter inmutable e imperecedero, de propiedades únicas entre los metales de la naturaleza, la confieren un caráctersagrado” desde hace miles de años. En este sentido no hay mejor refugio ante adversidades grandes que tener oro físico.
Ahora bien, cuidado: el ORO no se come. En última instancia, el valor refugio del oro es también una cuestión de CONFIANZA, 100% psicológica. Eso es algo que los defensores del patrón oro nunca dicen. La diferencia es que se considera que la confianza en el oro es inquebrantable. Así ha sido… hasta ahora.

Vamos a valorar posibles escenarios adversos, catastróficos, del más extremo al más razonable:

1- guerra nuclear, escenario madMax: sin nada que comer, el oro serviría como valor de intercambio de mercancías, suponiendo que las haya. Si la humanidad vuelve a empezar, tiene sentido imaginar que el oro vuelva a tener valor de intercambio. Pero quizá muchos de nosotros no estemos vivos. En este escenario, el menor de los problemas sería tener riqueza acumulada…

2- fin del capitalismo, vuelta de la anarquía, el caos y la descentralización. Estamos en las mismas, parecido. Lo dejo a vuestra imaginación, porque sólo pretendo mostrar que hay varios grados, varios niveles donde el oro tendría o no validez.

3- En una crisis mayor, dentro del capitalismo y escenario actual, si el euro y el dólar perdieran la confianza de los ciudadanos y se tuvieran que crear nuevas monedas, sin duda el ORO sería un excelente refugio. ¿Lo serían los BITCOIN? En mi opinión NO. En un escenario de desconfianza y crisis tal, quizá internet pudiera sufrir restricciones ó qué sé yo. Una moneda tan abstracta como apuntes en un ordenador, seguramente no tendría ningún crédito.

Por eso, los BITCOIN para mí son una moneda que necesita CONFIANZA EN EL SISTEMA, y eso es paradójico para los que defienden que pueda servir de refugio frente a la desconfianza que supuestamente generan las divisas “tradicionales”. Por no hablar del riesgo de intervención y prohibición que en cualquier momento podría llegar: no olvidemos que los bancos centrales tienen la potestad exclusiva de creación de moneda. De hecho me ha sorprendido que los Bitcoin hayan llegado tan lejos.

Si la desconfianza se extiende y el euro y el dólar se derrumban, francamente, no veo cómo eso podría beneficiar a los BITCOINS. Porque sin confianza en el sistema, tampoco habrá confianza en los ordenadores, en internet, que al fin y al cabo es una estructura “formal” que necesita del buen funcionamiento de ese ente abstracto que llamamos “sistema”.

4- En una crisis fuerte como la actual, pero sin ruptura del euro (ni del dólar), es donde Bitcoin tiene su hueco: hay una psicosis contra las divisas corrientes, pero suficiente confianza en el sistema para que prospere Bitcoin. Para mí el equilibrio es frágil, y por eso aunque no tiene los elementos de una burbuja (empezado por la popularidad a todos los niveles sociales), sí tiene un riesgo de derrumbamiento en cualquier momento.

Bitcoin está lejos de ser una burbuja: la usan en realidad “cuatro mataos“, en porcentaje sobre el total de la población. Es fácil compararlo: en época de euforia en España, TODO el mundo compraba casas, todo el mundo hablaba de ello, y nadie (ó casi) pensaba que podían bajar los pisos. Cuando hay ese tipo de “pensamiento único“, entonces hay burbuja.

Pienso más bien que BITCOIN más que una burbuja, podría ser una estafa de tipo piramidal ó ponzi: los primeros que llegan se pueden forrar, pero cuando se alcanza cierto tamaño, se derrumba la estructura y los que están abajo de la pirámide (la masa) lo pierde todo.

Como dice salaimartin, la divisa no es una inversión, sino un medio de intercambio. Si compras Bitcoins para ganar dinero, entonces estás especulando, y salvajemente en este caso.

Si quieres invertir de verdad, ni siquiera el ORO te sirve. Ya lo dijo Buffet
http://www.forbes.com/sites/stevedenning/2012/05/09/why-warren-buffett-wont-invest-in-gold/
El oro no es un activo productivo, no produce absolutamente nada. Si compras 100 lingotes de oro, 100 años más tarde seguirás teniendo 100 lingotes de oro. Si compras 100 hectáreas de terreno cultivable, durante 100 años obtendrás lo que produzca y seguirás teniendo las 100Ha.

Para terminar, un vistazo al gráfico de la cotización de los BITCOIN. La subida es exponencial, y recuerda a una fase especulativa de euforia insostenible. Seguramente está relacionado con el desequilibrio entre oferta y demanda, una euforia irracional, que es uno de los componentes de las burbujas. Por eso algunos lo califican de burbuja, porque en ese sentido sí lo es. Aunque le falta el componente masivo: quizá la clave está en su limitadísima oferta en comparación con la demanda que ha surgido, que en cualquier caso es una demanda muy parcial sobre el total de la población (y por eso insisto que no es una burbuja estrictamente hablando). En todo caso una burbuja “localizada”, muy focalizada.


No obstante, el gráfico que pone salaimartin tiene un grave defecto: no usa la escala logarítmica, y eso es incomprensible viniendo de quien viene. Os pongo el gráfico con esa escala, de forma que podemos comparar la evolución desde el inicio, por ejemplo en mayo de 2011, cuando tuvo una explosión alcista previa a la fase correctiva hasta dic-2011. Aquí la cosa cambia, aunque la subida reciente hasta superar los 200$ es una aceleración peligrosa.



En resumen, mi opinión es que los Bitcoin no es una burbuja, sino más bien una estructura de tipo piramidal que corre el riesgo de colapsar. No sé si dentro de 2 meses ó dentro de 20 años. Pero yo no metería ni un euro ahí.

domingo, 7 de abril de 2013

CORRUPCIÓN Y LÍDERES COMPETENTES: La corrupción no es el mayor problema cuando faltan líderes valientes y visionarios

Dicen que Richelieu fue el mejor primer ministro que ha tenido Francia. Se le describe como un cínico hambriento de poder. Quizá fue un corrupto, supo maniobrar entre los múltiples círculos de poder, aliándose incluso con los protestantes (él era católico) si eso era útil para sus fines. Pero su talento como líder engrandeció el poder, riqueza y bienestar de Francia.

Me importa bien poco que nuestros gobernantes sean corruptos: eso es intrínseco a la naturaleza humana y al sistema político, que por definición atrae a los ambiciosos que quieren poder y gloria. ¿De qué nos sorprendemos? Siempre ha sido así, no es nada nuevo. Lo del “servicio público al ciudadano” es una de las trampas de la razón, uno de los engaños más habituales. Hay muchas formas de ser útil a la sociedad, muchísimas, empezando por ayudar al vecino y al “prójimo” (es decir, el que está “próximo” a mí, no necesariamente el que se encuentra a miles de km). Digamos que el político no es precisamente el modelo de buen samaritano que tengo. Me hace gracia cuando oigo algún político venderse como un ejemplo de bondad y servicio a la comunidad.

El verdadero bien es anónimo y altruista: no sacamos nada (salvo nuestro bienestar y felicidad), ni materialmente ni a nivel de prestigio ó reconocimiento, puesto que es anónimo. El que monta una fundación con su nombre después de haber amasado una fortuna, ¿realmente puede considerarse un modelo?

Para ayudar y mejorar el mundo hay infinitos caminos. Decir que quieres mejorar el mundo a través de la política es cuanto menos una afirmación difícil de demostrar, polémica y discutible. Las religiones y filosofías llevan siglos vendiendo otro mensaje: el mundo mejorará si nos mejoramos a nosotros mismos, si mejoramos a las personas; la política pretende mejorar el mundo a través del sistema, sin que eso suponga esfuerzo ni sacrificio de los seres humanos que conformamos este mundo. Pero no es el mensaje principal de este post.

La idea que quiero transmitir es que prefiero mil veces gente competente, líderes inteligentes y capaces, aunque sean corruptos, que gente honesta pero mediocre. Obviamente lo peor es un corrupto mediocre, que es lo que abunda. Pero habría preferido mil veces que nuestros líderes hubieran evitado y nos hubieran salvado de la locura de una burbuja inmobiliaria. El DAÑO provocado a España por la IRRESPONSABILIDAD de nuestros líderes y gobernantes (ya sean del gobierno, del banco de España, de directivos de la banca, de sindicatos, notarios, etc) es muchísimo mayor que el daño provocado por la corrupción, incluso considerando los efectos colaterales de destrucción que provoca dicha corrupción.

La inacción y la complicidad durante los años 2003-2007, cuando era EVIDENTE esa burbuja, es algo mucho más CRIMINAL que los 20 ó los 200 millones que pueda haber robado el Bárcenas de turno. Eso es calderilla para el país. Los 200.000 millones de euros (por poner una cifra) invertidos en vivienda, es un daño irreparable. La asignación de recursos tan criminal es el verdadero problema, y de eso somos responsables todos, pero en teoría mucho más los líderes, los que se suponen que “saben” y deben guiarnos.

La economía trata de eso: la asignación eficiente de recursos. Pues bien, la asignación de nuestra economía durante los 10 años previos a 2007 es un ejemplo de despilfarro histórico. No sólo asignación de recursos, sino todavía peor: endeudamiento para fabricar cosas que luego no vamos a utilizar. ¿Puede haber ejemplo de mayor estupidez?

Para terminar, dejo la reflexión abierta porque el tema da mucho de sí: ¿por qué actúan así esos “líderes”? Muy fácil: porque si no lo hacen, la sociedad los reemplaza por otros líderes que les dan lo que quieren ver y oir. Así pasa en la banca y en las empresas: en época de euforia, el directivo que no invierte y no hace lo que todos, es expulsado y reemplazo por uno que sigue la línea general. Así pasó con las subprime, con los endeudamientos etc.

Solución: RESPONSABILIDAD por los actos, y eso sólo se consigue vinculando los centros de poder a la propiedad. Es psicología pura: la naturaleza humana nos lleva a no responsabilizarnos de lo que no es nuestro. Eso pasa en empresas dirigidas por asalariados y donde no hay accionistas de referencia, eso pasa con la política que administra bienes de otros (de todos), etc.

En resumen, me parece mucho más grave un inútil que un corrupto al mando del timón. De hecho, me parece ridículo el sueldo de un presidente del gobierno. Debería cobrar 100 veces más, siempre que fuera realmente un líder que haga mejorar el país. Al final lo barato sale caro. Pagar poco a un presidente puede salir carísimo si nos lleva al precipicio. El problema es que en el año 2003 un candidato que hubiera querido poner freno a la locura inmobiliaria seguramente no habría sacado ni un 2% de votos. Y ahí topamos con los límites de la democracia, considerado el sistema perfecto por nuestras sociedades contemporáneas, cuando no lo es. El problema no es que no lo sea, sino que pensemos lo contrario, y a la vez despreciemos sin entenderlo, el sistema medieval (por poner un ejemplo del pasado). No somos capaces de ver los fallos modernos y a la vez caricaturizamos el pasado. ¿Es eso sabiduría? Más bien parece lo contrario.

La fuerza de la democracia es la libertad. Vivir en una sociedad libre es la revolución. En la democracia siguen fallando las masas. Es lo mejor que hemos encontrado hasta ahora, y mejor no tocarlo hasta que no tengamos algo mejor. Pero está lejos de ser perfecto. Si lo fuera, los mejores líderes nos habrían llevado a evitar la crisis subprime (que algunos sí supieron ver) y la burbuja inmobiliaria en España (que era una evidencia para muchos). O nuestros líderes no quisieron ó no supieron verlo, ó los votantes (el pueblo) no se lo permitió. Haber evitado una catástrofe es mil veces mejor que arreglarla cuando se ha producido. Pero al evitar desgracias, el reconocimiento del pueblo es también mil veces menor. Un ejemplo fácil: si el gobierno USA hubiera evitado los atentados del 11-S, seguramente su prestigio sería casi el mismo.


Como vemos, la ecuación es complicada. Lejos de ser perfecta. Pero insisto: la corrupción me parece un mal menor comparado con la ausencia de verdaderos líderes que nos hagan la vida más fácil y nos eviten grandes desgracias (muchas veces evitables, como la burbuja inmobiliaria).