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jueves, 28 de marzo de 2013

CHIPRE Y LAS QUITAS SOBRE DEPÓSITOS: Cae un nuevo pilar sagrado de nuestro Estado del bienestar, y debemos afrontar la nueva realidad, que no es tan ilógica como parece

La crisis está desmontando grandes pilares que pensábamos inquebrantables, como un derecho adquirido:
  1. Los pisos nunca pueden bajar.
  2. Los funcionarios tienen el sueldo y el puesto de trabajo garantizado de por vida (como en los sistemas comunistas).
  3. El lugar más seguro para tener el dinero es un banco.
El error es nuestro al dar por verdades absolutas algo que es contrario a la ley natural de vida. Centrémonos en la quita sobre depósitos bancarios. ¿Es justo, lógico, racional, eficiente?

¿Es un robo del Estado al ciudadano?
Bajo nuestra perspectiva habitual, sí. Vienen directamente a cogernos el dinero en la cuenta. Mi primera reacción fue la de todos: indignarme y escandalizarme. Y todavía queda mucho de eso… aunque también lo he pensado y no todo es blanco.

Puede haber otro enfoque: si un banco quiebra, lo cual debería de ser normal y posible en el sistema capitalista, pierden el dinero primero los accionistas, luego los bonistas, los acreedores y los depositantes. Si el Estado no interviene, deberían haber quebrado muchos bancos. Lo que olvidamos es que si el Estado interviene (al margen de influencias y tráficos de poder), es para evitar una quiebra desordenada que afecte en cadena a toda la economía y genere muchas más injusticias. Ahora que no hay dinero, el Estado interviene de otra manera: con una quita sobre los grandes depósitos. Es un término medio entre dejarlo quebrar a lo bruto, y rescatarlo totalmente con fondos públicos (impuestos de todos), lo cual tampoco es justo. Bien pensado, parece bastante razonable. Es la solución más equilibrada.

Desgraciadamente siempre hay conflictos de intereses, y los poderosos maniobran en la sombra para defender sus intereses. Ese es el verdadero problema en estas cosas. Los depositantes deberían ser los últimos en afrontar su responsabilidad: primero los accionistas, que deberían perder toda su inversión, igual que los bonistas y los acreedores. Si se coge dinero de los depositantes para evitar impagos a proveedores, bonistas y las acciones no caen a 0€, entonces no es justo, y es un claro atropello de los ciudadanos (aunque recordemos que sólo por encima de 100.000€). Habría que luchar para que esas quitas, cuyo objetivo es evitar la quiebra del banco, se realicen después de todo lo demás.

Técnicamente, tiene un lado bueno para la economía.
El dinero debe fluir en una economia, y tenerlo parado es ahogarla. Si los bancos no lo prestan, tampoco deberíamos prestárselo nosotros a ellos. Anunciar que la quita puede ser un procedimiento habitual, es una forma de incitar a no tenerlo en el banco: si nos lo gastamos, el efecto dinamizador en la economía podría ser brutal; pero si la solución es la evasión de capitales al extranjero entonces el efecto sería nefasto. Filosóficamente, almacenar grano era protegerse del futuro. Comprar casas es lo mismo. Lo increíble que nadie dice es que psicológicamente el ser humano parece no tener fin en su búsqueda de la protección ante la incertidumbre y el futuro, hasta el punto de que se convierte en patológico. Los ricos y muy ricos siempre quieren más y más, y paradójicamente cuanto más tienes, más miedo a perderlo tienes también. ¡ Es absurdo ! Hemos perdido el norte cuando teniendo millones sentimos más miedo, y menos felicidad que los que no tienen nada…

El mundo moderno nos hace tener papelitos o apuntes contables para sentir que tenemos seguridad y no tener miedo al futuro. ¡¡¡ Los ahorros de toda una vida en papelitos !!!  ¿No sería mas lógico tener tierras, gallinas, vacas como siempre han hecho nuestros ancestros? O de forma genérica, activos productivos de verdad? Empresas por ejemplo… que son activos reales. Es un cambio de paradigma el que se opera. Lo de Chipre nos debe servir para reflexionar sobre nuestro modelo de vida y sociedad. Ser conscientes de que el capitalismo refleja la vida incierta, la inseguridad intrínseca a la vida, etc. Debemos revisar nuestras referencias ó escalas de valores y certezas : tener el dinero en un banco no es tan seguro como pensamos al 100% y quizá nunca debió serlo. El error es nuestro al ignorar que un depósito es un préstamo que le hacemos al banco. Otra vez la dichosa cultura del crédito como modo de vida : tengo pasta en el banco (se lo presto)  y a la vez mi banco u otro banco me presta para la hipoteca. ¿No es un poco absurdo?

Si queremos que nuestros papelitos estén seguros al 100% quizá deberiamos meterlos en una caja fuerte, en casa ó alquilada en una oficina bancaria. Ahi ya no serán préstamos ni nada. Eso tiene un coste, y ahí descubrimos que almacenar riqueza no es gratis. Al fin y al cabo, ¿alguno se ha preguntado qué es el dinero en última instancia? El dinero sirve para almacenar fuerza de trabajo de otros, ó la nuestra propia transferida al futuro. Ese trabajo ofrece un rendimiento, y con eso esperamos comer en un futuro. Pues bien, quizá haya otras formas de almacenar esa fuerza de trabajo que nos deben los demás. Por ejemplo, ayudando a otros y que nos deban un favor que quizá nos devuelvan en un futuro.


La crisis nos está devolviendo al mundo real, un mundo donde no existe la seguridad absoluta, donde el futuro es incierto e incontrolable. En el mundo desarrollado vivimos con miedo, a pesar de tener la mayor protección de la historia. ¿Cómo defender éticamente que hay crisis en España si es uno de los 10 países donde mejor se vive del mundo? He elegido como foto la del 600 para recordarnos de dónde venimos después de los 30 años de mayor prosperidad material en la historia de España. A pesar de la crisis, estamos mejor que en los años 70, y quizá también mucho mejor que en los años 80, cuando seguramente había más felicidad. Así somos psicológicamente: pasar de ganar 1000 a 3000€ nos da un subidón de felicidad, y si luego bajamos a 2000€ nos da un bajón y somos infelices, olvidando que antes ganábamos 1000 y éramos felices…


miércoles, 6 de marzo de 2013

MUERE CHAVEZ: sobre el valor de la vida humana… y la muerte.

El catolicismo rompió con lo establecido al proclamar la igualdad de todos los seres humanos en dignidad y derechos. Mucho más tarde, la carta de DERECHOS HUMANOS proclama el principio absoluto de dignidad y valor de la vida humana. Por extensión, debería tratar también el tema de la muerte. Y no me refiero a la eutanasia, sino al VALOR que atribuimos a una u otra muerte. Si todas las vidas valen lo mismo, entonces todas las muertes deben valer también lo mismo.

Exaltar el valor y la igualdad de la vida humana, el respeto máximo, significa también igualdad en la muerte. Si hay muertes más “importantes” que otras, entonces estamos asumiendo implícitamente que hay vidas que valen más que otras.

La frivolización con la que la TV y el cine tratan el tema de la muerte es también una forma implícita de despreciar el valor de la vida, o más concretamente la vida de algunos. ¿Cuánta gente muere en las películas que vemos hoy comparado con las que veíamos hace tan sólo 20 años? Eso tiene que afectar de alguna manera, sobre todo a los jóvenes. En las películas mueren cientos de anónimos, y no le importa a nadie. Mueren secundarios, pero nunca el protagonista. Su vida vale más que la de los demás.

Cuando muere gente en un atentado ó en un accidente espectacular, el sentimentalismo de la masa alcanza cotas extremas. Sin embargo, a diario mueren cientos, miles de personas de cáncer, de hambre, etc. Y eso ocurre en silencio, sin provocar ninguna emoción en la “opinión pública”, ajena e ignorante. Parece que valen más las miles de muertes del 11-S en NY que las miles de muertes de americanos en accidentes de tráfico cada año (por ejemplo).

Recuerdo que hubo un intercambio de UN prisionero israelí por cien ó cientos de palestinos. Obviamente no somos iguales.

Puede incluso ocurrir que nos alegremos de una muerte. La más sonada, la de BIN LADEN. Miles de americanos celebraron en la calle su asesinato. ¿Acaso no podemos sentir pena ante el sufrimiento, venga de dónde venga? La muerte de GADAFI fue otro ejemplo atroz. Vale que eran unos líderes malvados, pero el respeto a la vida y dignidad humana es un valor ABSOLUTO. Y cuidado: también me refiero a los medios occidentales que reproducen las imágenes sin pudor ni atisbo de crítica, porque la audiencia manda.

Para terminar en este mundo de LOCOS, resulta que le dieron el precio NOBEL de la PAZ al líder del mayor ejército del mundo, Obama, el hombre que ordenó la operación para matar a Bin Laden. ¿Puede haber mayor absurdo?

En vida, Chavez me parecía un loco. No tan peligroso como otros locos (el de corea del norte por ejemplo), pero un iluminado al fin y al cabo. Por cierto, llegó al poder democráticamente, pero después de liderar un golpe de Estado. ¿Se imaginan a Tejero presentándose a las elecciones en España y ganándolas?


La muerte de Chavez me entristece como la de cualquier persona, que además ha tenido agonía. Me entristece menos que otras porque ha tenido medios y atenciones que otros no tienen. Me entristece de forma abstracta porque es una vida que se apaga. Una vida humana.